Ayer tuvimos la cena de clase, ¡y me lo pasé genial! Primero fuimos a cenar a una sidrería (¡qué bueno estaba todo!) y después salimos un ratillo por la noche. Teníais que ver la escena... ¡tres cursos enteros en toda la playa! Era de risa, todos habíamos escogido el mismo día para cenar con nuestras clases y luego juntarnos con los demás.
La noche acabó de lujo y la cena con los de clase también. ¡Nos portamos como nunca!
Por cierto, ¿soy la única en este mundo a la que no le gusta el fútbol? Creo que era la única en toda la ciudad que no llevaba puesta la camiseta de La Real Sociedad y la única que estaba en la calle cuando estaban jugando. ¡Me sentía muy extraña! Eso sí, todo hay que decirlo, ¡me alegro de que nuestro equipo haya subido a primera después de tanto tiempo de espera! (más que nada para tenerle contento a mi padre).
A pesar de todo, yo también me animo a decir: AUPA ERRELA!!!
































