3.8.10

DIE REICHSTAG

Esto fue otro día que fuimos a visitar el Parlamento (en alemán die Reichstag). Es una cúpula enorme donde si subes hasta lo alto de ella puedes divisar a la perfección gran parte de Berlín.
Mi amigo Guille, el que os comenté ayer, se dedicó a contar (chillar) chistes de alemanes durante toooodo el viaje. ¡¿A quién se le ocurre contar chistes de alemanes en el parlamento?! Sólo a él... ¡Y menos mal que los alemanes no entendían nada! (o eso quiero pensar yo...). Pero bueno, esa fue otra de las razones por las que tampoco me aburrí en la visita (muajaja).
Sí, en el parlamento es donde se ponen a echar discursitos Angela Merkel y toda su tropa. Nosotros entramos en la sala donde suelen echar esos discursitos y nos dieron otro de cuarenta pesados minutos... Y todo él, en alemán. Apenas entendí algo y lamentablemente no tenía al lado a mi querido Guille para que me tradujese así que...

1.8.10

WARNEMÜNDE (OSTSEE)

Estas fotos son de una excursión al Báltico que hicimos. Ese día casualidad no hizo muy bueno, pues el cielo estaba completamente nublado y hacía muchísimo viento. Pero nos lo pasamos en grande igual igual... ¡como siempre!
En la mayoría de las fotos aparezco con Carlota (mi tocaya canaria) y con Guille. Ellos han sido de lo mejor que me he podido llevar de este viaje. Congeniamos genial desde el primer día en que nos conocimos y así fue durante el resto de los días que estuvimos juntos. Y es que tenemos muchísimas cosas en común. ¿Alguien me puede explicar qué narices voy a hacer yo ahora sin ellos?

¿QUÉ HACEMOS HOY POR LA TARDE?

¿Cuántas veces habremos pasado nuestros ratos libres en el grandioso Starbucks Coffee? Aparte de que se estaba muy fresquito, había WIFI gratis y nos podíamos conectar el rato que quisiésemos a Internet mientras nos tomábamos nuestro frapuccino de mocca, chocolate con caramelo, café, etc. acompañado de un zumito natural de naranja y una deliciosa cookie y nos descalzábamos y nos echábamos la siesta hasta tal punto que nos tenían que despertar porque estaban cerrando... ¿Y ahora? ¡¿Qué voy a hacer yo ahora sin mi Starbucks de todos los días?! Propondré que en San Sebastián pongan un Starbucks Coffee a la de YA.

31.7.10

TSCHÜSS BERLIN...

Bueno, empiezo ya con mi viaje a Berlín... Ready? GO!
Este era el grupo de españoles, que en total éramos 24 pero uno se tuvo que ir porque se agarró una moña de aquí te espero sin dormir en casa ni avisar ni nada y lo tuvieron que llevar de vuelta a España... Sí, ¡qué gracia estaréis pensando! ¿No? Bueno, y con él, otra suiza con la que se lió él también la tuvieron que mandar a su país por la misma razón. Bueno, en su caso pasó más veces. Pero ya sabéis, con los españoles la toman a la primera... 
La verdad es que tuve muchísima suerte de que me tocase un grupo así... Hemos pasado un montón de cosas todos juntos y nos lo hemos pasado como nunca. Estando con todos ellos he aprendido un montón de cosas que me han ayudado a crecer como persona e irme con la mente muy abierta sabiendo y habiendo escuchado un montón de vivencias de la gente. ¡QUÉ GRANDES QUE SOIS LEÑES!

Y este era mi grupo de clase con el que "trabajaba" (y lo pongo entre comillas porque nos pasábamos las clases comiendo y sacando fotos, jaja). Yo estaba con el grupito del País Vasco en clase, y como nadie entendía el euskara, pues nos pasábamos las clases hablando en euskara para que no nos entendiesen. ¡Y cómo le vacilábamos a la profe, pobrecita! En el fondo me daba pena... Un día nos dijo que le dijésemos cantantes de nuestro país y le empezamos a decir todo guarradas en euskara. Y ella encima nos decía que muy bien muy bien porque no nos entendía, claro... ¡Qué malas que somos, con lo buena que era!

Aquí estábamos en uno de los karaokes de Berlín, el cual nos llevaban todos los lunes por la noche para demostrar el gran talento que teníamos. ¡No habré cantado yo veces ni nada en el escenario ese! Cómo me lo pasaba dejando ahí mi voz... (por cierto que la tuve fatal).

Y cómo no... ¡nuestras GRANDIOSAS noches! Salíamos absolutamente toooooodos los días estuviésemos o no cansados... Porque nos daba igual. Lo único que queríamos era disfrutar de los pocos días que íbamos a pasar y no nos los queríamos pasar encerraditos en casa como viejetes. Íbamos casi todos los días a un lounge bar que estaba en lo alto de un edificio. Era perfecto. Y un día hicimos una escapadita a un concierto al aire libre de música Jazz y Techno que daban en la famosa Alexanderplatz de Berlín. Y agarraos porque... ¡he llegado incluso al punto en el que me gustan las cervezas! Antes las detestaba... Me parecían lo más amargo del mundo. Y bueno, no digo que ahora no. Pero por lo menos no las detesto y me las puedo beber tranquilamente (que conste que las cervezas de Alemania están muchísimo más ricas que las de aquí).

Buuuuuueno, ¡y que no falten los partidos del mundial! Al de España-Alemania no llegamos porque nos pilló justo en el vuelo de ida. ¡Pero el de la final no nos lo perdimos por nada del mundo! Ese día la armamos por todo Berlín... Nos cogimos nuestras banderitas, nos pintamos la cara, cogimos unas cervezitas, ¡y ahí que nos fuimos a La Puerta de Brandenburgo a verlo en una pantalla gigante! Hubo gente que para celebrarlo se baño hasta en la fuente... Yo a ese nivel no llegué, pero nos pusimos a gritar como locos por las calles de la ciudad encontrándonos con españoles y animándonos entre nosotros. Yo la verdad es que eso del fútbol no lo vivo mucho, pero debo reconocer que ese momento fue muy especial, fue intenso y lo viví de una manera que nunca lo había vivido. ¡Que me lo pasé teta, vamos! Ese día fue cuando empezamos a hacer migas con los italianos de nuestro grupo. ¡Ah! Y también fue el día en el que salimos en las fotos de ocho mil japoneses que sacaban fotos a todo... ¡Qué raro! Hicimos hasta carteles de coña (bueno, ese precisamente que llevo yo nos lo encontramos así... solo que le borramos el money y le pusimos el drink, jaja).

Y por hoy basta, que estoy cansadísima y si os contara todo lo que he dormido estas tres semanas... ¡os reís! Guten Nacht.