El martes por la mañana, tuvimos una clase de francés con una profesora francesa del centro donde tuvimos que improvisar varios orales delante de la clase. Après la recreation: clase de informática; donde tuvimos que hacer una carta postal virtual en francés para nuestra familia de allí, y otra carta postal virtual en castellano para nuestra familia de aquí. Y después de comer, sólo a los españoles (afortunadamente), nos llevaron a hacer una visita guiada por el centro de Burdeos. ¡QUÉ PRECIOSIDAD DE CIUDAD, POR DIOS! He venido enamorada de esa ciudad, completamente. Algo tiene, que me encanta. No sé si son sus edificios, la cantidad de tiendas juntas que puede llegar a tener, el ambientillo que hay siempre o... un poco de todo. Sí, creo que es un poco de todo.
Oh là là, j'aime bien Bordeaux!